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Porteo seguro: no lleves a tu bebé mirando hacia fuera

Porteo seguro: no lleves a tu bebé mirando hacia fuera

El porteo es una forma maravillosa de transportar a nuestro bebé y darle todo lo que necesita: seguridad, confort, una posición saludable y atención rápida a sus necesidades.

Es importante que el porteo sea seguro. Es decir, que elijamos un buen portabebés ergonómico, que lo coloquemos bien y que tengamos en cuenta unas normas básicas de seguridad.

Hoy queremos tratar un tema de seguridad muy importante: la posición del bebé mirando hacia el mundo.

Porteo seguro: no lleves a tu bebé mirando hacia fuera

Por desgracia, es muy habitual encontrarnos con bebés porteados mirando hacia fuera, de cara al mundo.

Bebé mirando hacia fuera en fular elástico

Las mochilas convencionales, aquellas que no son ergonómicas (y que coloquialmente denominamos como “colgonas“), suelen publicitar esta mochila con mucho enfásis, como si aportaran algo bueno para el bebé cuando en realidad no es así.

Y en un fular es posible poner al niño mirando hacia fuera, como vemos en la foto de arriba.

Pues bien:

La posición mirando hacia fuera es incómoda y perjudicial. No es una posición ergonómica.

Dejando a parte la incomodidad y mala posición que adopta el bebé en una mochila no ergonómica, debe quedar claro que no hay ninguna razón para llevar al bebé mirando hacia fuera.

Aquí te vamos a explicar las razones:

8 razones para evitar llevar al niño de cara al mundo en tu fular portabebés

  1. La posición mirando hacia el mundo daña la columna del bebé, obligándole a enderezar su espalda de forma artificial, presionándola contra nuestro vientre.
  2. La columna del bebé irá soportando cada impacto de nuestros pasos ya que en esa posición el fular no puede darle un buen ajuste punto por punto como necesita.
  3. No es posible darle soporte a la cabeza del bebé si le colocamos mirando hacia fuera. Le estaremos impidiendo descansar adecuadamente. Si se quiere dormir, no tendrá donde apoyar la cabeza o, si la apoya en nuestro vientre, estará forzando el cuello, las cervicales y la cabeza.
  4. El bebé pierde toda referencia visual con sus padres, por lo que percibe que está solo. Recordemos que los bebés más pequeños no tienen conciencia de permanencia del objeto: si no ven a sus padres, piensa que no están.
  5. Al no poder ver la carita del bebé, no podemos saber cómo se encuentra. Perdemos una de las grandes ventajas de los portabebés ergonómicos: poder atender cualquier necesidad de nuestro niño en cuanto la percibamos, sin esperar a que tenga que llorar para manifestarla.
  6. La posición mirando hacia fuera sobre-estimula a los bebés, sometiéndoles a una fuente innumerable de estímulos que no pueden procesar y de la que no les permitimos escapar ya que no pueden girarse ni apoyar la cabeza en nuestro pecho.
  7. Para el porteador es realmente incomodísimo llevar al bebé mirando hacia fuera.
  8. Los bebés pueden ver perfectamente cuando les llevamos vientre con vientre, o en nuestra espalda, o incluso con nuestro fular anudado a la cadera. Los bebés que quieren verlo todo, pueden hacerlo sin dificultad si les porteamos en una posición ergonómica.

Porteando con tu fular portabebés vas a poder llevar a tu hijo de una manera cómoda y saludable y éste podrá ver lo que quiera, girándose si siente mucha curisodidad, pudiendo volver al refugio de tu pecho cuando lo necesite y manteniendo contigo el contacto visual.

El porteo ergonómico ofrece muchas posiciones para que los niños que quieren ver el mundo puedan hacerlo de forma segura y cómoda.

¡Apuesta siempre por el porteo seguro!

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